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El arte de desenfundar una espada japonesa aplicada a una vida

Lunes 8 Enero de 2018
Martín Llerena Morino
Martín Llerena Morino

Psicólogo de profesión, practica kendo desde muy niño y ahora iaido. Hoy es psicólogo del colegio San Antonio de Padua.


 



Redacción: Martín Llerena Morino

Psicólogo Clínico

Me considero una persona muy sociable, es más creo que las habilidades que poseo me ayudan mucho dentro de la profesión que ejerzo, sin embargo llega un momento dentro de la tertulia en la que alguien me pregunta algo como ¿Cuáles son tus hobbies? ¿Practicas algún deporte? ¿Haces algo más aparte de trabajar? Bueno yo les respondo “practico Iaido”  y es donde llega ESE momento y lo repito llega ESE momento donde el 90% de las personas me dicen “¿¿qué prácticas que?? Yado??, aikido??, AHHH Kendo” no señoras y señores, IAIDO.

Debo de admitir que es un arte marcial poco conocido a nivel mundial y que a diferencia del kendo son menos practicantes. Pero ¿de qué se trata esto?, es el arte marcial de estar preparado para todo en todo momento y donde utilizamos como camino la réplica de una espada japonesa original, con el mismo peso y forma (la verdad es que son todas unas obras de arte), que el oponente más fuerte  y difícil de vencer eres tú mismo (tus miedos, tus inseguridades y tus ansiedades). 

Hay cuatro partes esenciales dentro de cada kata de Iaido, pero para no ser tan aburrido me quiero centrar en dos partes esenciales: La explosión y la calma. ¡¡¡Imagínate!!!, caminando en el antiguo Japón feudal, con tus ropas típicas, tus sables en la cintura, apreciando la belleza de una vida, oliendo el aire puro, escuchando el viento entre los árboles, sintiéndote en paz….. hasta que un grupo de asaltantes intentan hacerte algo , bueno, lo lógico es que si estás entrenado te defiendas, así es que tu estrés por sobrevivir se va a disparar a pico. Aparece el miedo, el corazón latiendo a mil, la respiración entrecortada y sin pensarlo asestas el primer corte…… los sobrevivientes huyen y tú calmas tu respiración, tranquilizas tu mente y continúas tu vida; pero que tiene que ver todo esto con la vida aquí en el siglo XXI, pienso que el único cambio fue el hecho de que llevaras un sable en la cintura, tus enemigos diarios son el estrés, los trabajos apurados, el discutir con un jefe o con un cliente, tener un mal día en la oficina, pero acaso todos sabemos ¿cómo dejar las cosas en su sitio?, ¿cómo dejar los problemas laborales en la oficina y los problemas del hogar, en el hogar? O más difícil aun, ¿cada cuánto tiempo callamos la mente para poder apreciar lo bello que es la vida?

Algunas otras personas me preguntan, ¿pero de qué te sirve aprender un arte marcial con una espada si no vas a estar caminando por la calle con una? Pienso que tienen toda la razón, es verdad. A pesar de que algunas veces después de los entrenamientos salimos en camaradería a comer algo, camino con la espada en una funda de tela y créanme ¡¡¡se siente genial andar con tu espada!!! y lógicamente si alguien me quiere asaltar con un arma de fuego (ya que si lo hace con un cuchillito se va a llevar el susto de su vida) no soy rival,  pero lo veo como una tradición que no hay que perder (y que se está perdiendo), me brida una gran capacidad de concentración, puedo retar mi cuerpo y mi mente con ejercicios que desarrollan musculatura en el cuerpo, pero por sobre todo me hace ser consiente de mi presente.

De eso trata el Iaido, de dejar las cosas en su lugar, de saber cuándo estallar y hacerle frente a los problemas, de dar todo por lo que tienes en unos cuantos cortes, pero una vez que esté todo terminado NO TE MALGASTES, respira…, cálmate…, mira y disfruta el ser tú, aprende a callar tu mente que solo sabe decir tengo que, mañana esto, ayer hice, me gustaría, etc, etc, etc y empieza a disfrutar tu presente. Son pocas las veces en las cuales uno puede disfrutar el caminar por las calles de Lima, o manejar dejando que la música cambie el ambiente del auto, el poder tomarte uno de tus refrescos favoritos y saborear hasta la última gota, o el vivir tu día y sacarle el provecho al máximo.

Pienso que es la parte más bonita de todas, el poder reconectarte contigo mismo durante un día largo, llegar a casa y disfrutar de tus seres queridos con la mente calma, simplemente aprender a apreciar lo que tenemos al lado. Eso para mí señoras y señores es Iaido.

Lee su columna anterior:

 



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