El columnista nos aconseja para alguna situación en que (cuando un pata nos piden plata por wasap).
“Engañar al que engaña es doblemente entretenido”.
(Jean de La Fontaine)
En nuestro país, algo que lamentablemente se ha vuelto muy frecuente es el robo de celulares.
Pasa poco tiempo sin que nos enteremos de que a un familiar o amigo le robaron el teléfono en el transporte público, o se lo arrancaron mientras caminaba por la calle.
A veces, recibimos un mensaje de advertencia de este amigo o familiar indicando que fue víctima de un robo y que ignoremos cualquier mensaje que parezca enviado “de su parte”, ya que claramente estaría siendo enviado por el choro.
Con esa información, si luego recibo un mensaje con el nombre de mi pata, procedo a ignorarlo.
Esos mensajes suelen ser algo así:
-Hola, estimado. ¿Cómo estás? Estoy en una emergencia ahora mismo. ¿Me podrás transferir mil soles a esta cuenta?
-Hola. Apelando a nuestra amistad, te comento que mi mamá está mal de salud. ¿Me podrías apoyar con 500 soles? Aquí está mi cuenta. La próxima semana te los devuelvo.
-Hola, amigo. Tengo mil dólares y me urge cambiarlos. ¿Me podrías ayudar?
Palabras más, palabras menos, por allí irían esas solicitudes.
Si una persona no hubiera recibido la advertencia previa, activaría su sentido solidario, cordial, humano, generoso, empático… y procedería a transferir lo pedido al “amigo” en situación de urgencia o emergencia. Es mi broder, mi pata, mi causa, y necesita ayuda inmediata.
-Listo, hermano. Ya te hice la transferencia. Espero que tu mami se mejore pronto.
Y el choro estaría más que feliz, habiendo engañado a un inocente incauto de buen corazón.
No digo que esté mal ayudar a quien lo necesite -más aún si hay cariño y amistad de por medio- pero suelto este consejo por si reciben un mensaje como los arriba descritos.
Háganle una pregunta abierta a su amigo.
Puede ser una que solamente él pueda responder:
-Qué pena lo de tu emergencia, ahora te transfiero, pero dime: ¿cuál es la marca de tu guitarra? Quería comprarme una igual.
También podría ser una pregunta totalmente fuera de contexto:
-Qué pena lo de tu emergencia, ahora te transfiero, pero nunca me acabaste de contar sobre el campeonato de karate de la semana pasada. ¿En qué puesto quedaste?
(Esto, sabiendo que tu pata no hace ninguna clase de deporte, más que sentarse todos los días en el sillón a ver Netflix, con su respectiva canchita y cerveza en mano).
Si no responde la primera o si responde la segunda, es que obviamente están intentando suplantar a tu amigo. Por ningún motivo deberías hacer transferencia alguna. Lo único que te quedaría por hacer sería bloquear el contacto y eliminar el mensaje.
No es necesaria mayor interacción con el choro. Al toque se dará cuenta de que fue descubierto y pasará al siguiente contacto del WhatsApp.
Así que ya saben, si reciben un mensaje pidiendo okane, primero verifiquen la identidad de su supuesto pata.
De yapa, sugeriría que no tengan ninguna app de banco en su celular. De esa manera, evitarían desagradables sorpresas si fueran víctimas del robo de su amado aparato.
Advertidos estamos en este nuestro maravilloso país, cuyas autoridades hacen poco o nada por nuestra (cada vez más escasa) seguridad.






