Hace unos años se vivió el «boom inmobiliario», y si bien es cierto al parecer no continúa siendo el «boom», el rubro inmobiliario sigue siendo una buena forma de hacer negocio.
Por eso le consultamos a nuestros amigos de Alinea Inmobiliaria, Ricardo Yagui y Rosa Castillo para que nos brinden algunos alcances sobre esta oportunidad.
¿Por qué se dice que el rubro inmobiliario es una buena oportunidad de negocio?
Porque combina dos atributos poco comunes en otros activos: estabilidad y rentabilidad. A nivel global, los inmuebles se consideran un refugio de valor en tiempos de incertidumbre, ya que siempre mantienen utilidad práctica, ya sea para vivienda o uso comercial.
En el caso peruano, la demanda sigue creciendo por el aumento de la población urbana, mientras que el suelo disponible es limitado. Eso genera presión sobre los precios y, por lo tanto, oportunidades de valorización a mediano y largo plazo. Si a eso sumamos que un inmueble puede generar ingresos mensuales por alquiler, estamos frente a un activo que produce retorno por flujo y por apreciación.
¿Uno de los motivos puede ser porque el inmueble se revaloriza?
Depende, pero no es aleatoria. La revalorización ocurre cuando hay crecimiento alrededor del activo. Por ejemplo, zonas donde se desarrollan nuevas vías, estaciones del metro o centros comerciales suelen registrar incrementos importantes en los precios.
Otra forma clara de apreciación es la compra en preventa: el mismo departamento suele incrementar entre 10% y 20% desde el inicio de obra hasta la entrega. Por supuesto, no todas las ubicaciones se comportan igual; por eso la selección de zona es más determinante que el tipo de propiedad.
¿Es difícil empezar en este tipo de negocio?
No se requiere ser especialista, pero sí es indispensable tener claridad en los fundamentos básicos. Antes de invertir hay que evaluar tres cosas: la rentabilidad real del activo (es decir, cuánto retorna después de gastos), la situación legal de la propiedad y la demanda efectiva en la zona donde se ubica.
Hoy existen muchas herramientas y asesorías que facilitan ese análisis. Lo que más afecta a los nuevos inversionistas no es la falta de conocimientos técnicos, sino la falta de análisis previo.
¿Qué es mejor, comprar un terreno y venderlo o comprar una propiedad y alquilarla o venderla?
Todas pueden ser rentables, pero dependen del perfil del inversionista. El terreno es ideal para quienes tienen una visión de largo plazo, porque puede duplicar su valor si la zona se desarrolla.
La propiedad destinada al alquiler funciona para quienes buscan ingresos mensuales, ya que permite cubrir incluso el financiamiento con la renta. Y el modelo de compra y reventa —conocido como flipping— es atractivo para quienes buscan retornos rápidos, aunque exige mayor capacidad de análisis y gestión.
¿Qué se recomienda?
La estrategia más sólida es progresiva y diversificada. Se puede iniciar con un activo que genere flujo —por ejemplo, un departamento en zona de alta demanda de alquiler— y luego incorporar un terreno o una oportunidad de reventa para capitalizar ganancias en el tiempo.
La clave no es elegir una sola fórmula, sino equilibrar ingresos presentes con crecimiento futuro. Quien entiende eso, construye patrimonio de manera sostenible.
EL DATO: Si quieres invertir en el rubro inmobiliario, comunícate con Alinea Inmobiliaria para que te brinden la mejor asesoría al +51) 976 328 478.








