Por Akemi Vásquez
«No hay sociedad que pueda llamarse libre y consciente sin personas que lean, piensen y cuestionen, lo cual hace la literatura”.
¿Qué sería de las personas sin la literatura que nos enseña a pensar, sentir y comprender más allá de los límites? La literatura nos ha acompañado en todos estos años para entretenernos o más allá de aquello como una herramienta para entender la vida. Hoy en día pensamos que la literatura no es importante ya que nos permite desarrollar emociones, nuevas formas de ver el mundo, formar personas críticas, fomentar la empatía, mantener la cultura e inspirar al cambio social.
La literatura sigue siendo esencial en la sociedad y su importancia no es que haya disminuido, solo se ha transformado en todos estos años. Por ello mi opinión es que la literatura no solo se trata de letras sino de una herramienta de cambio ya que se ha dado a conocer que muchas obras, poemas y novelas han fomentado revoluciones, movimientos sociales y cambios en la forma de pensar. Asimismo, hoy en día las nuevas generaciones siguen usando la literatura para expresar sus ideales y denunciar injusticias.
Por otro lado, pienso que la literatura también nos ayuda a formar a ciudadanos críticos pues permite reflexionar, cuestionar y analizar la realidad, ya que no solo entretiene si no nos permite entender problemas políticos como sociales. En un mundo donde la información circula rápidamente y muchas veces sin profundizar, la literatura nos enseña a pensar en forma crítica. Otro aspecto en el que también nos aporta la literatura es a fomentar la empatía puesto que nos permite vivir otras vidas, conocer otras culturas y entender a las personas, esto nos ayuda a ser más tolerantes y empáticos para la diversa sociedad actual.
En conclusión, la literatura sigue siendo importante, porque no solo se trata de leer por placer, se trata de formar personas que tengan la capacidad de cuestionar, reflexionar e imaginar. En estos días nos enfrentamos a una realidad saturada de información rápida y superficial, y es justamente la literatura la que nos hace mirar más allá para reflexionar sobre quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Por ello, la literatura no solo preserva, sino que también es motor de cambio, que ha cambiado el mundo antes y que lo seguirá cambiando.







