Home Columnas Koki Higa: Un buen servicio

Koki Higa: Un buen servicio

464
0

“La honradez es siempre digna de elogio, aún cuando no reporte utilidad, ni recompensa, ni provecho”.

(Cicerón)

Siempre me quejo del mal servicio que pueda recibir de alguna entidad pública (eso es lo usual) y también de empresas privadas. A veces hasta inclusive lo escribo en esta columna con la ligera esperanza de que pueda ayudar a mejorar en algo este país, aunque sé que muy probablemente sea en vano.

En el Perú el mal servicio es común, habiendo casi siempre inclumplimiento de plazos, procesos ineficientes, mala atención, no revisar los detalles, etc.

Cada uno de nosotros tendrá una extensa lista de experiencias.

Pero (porque siempre hay una excepción a la regla), hace unos días me ocurrió algo sorprendente.

Y es justo que mencione el nombre de la empresa, estando demás decir que no trabajo para ella.

Fui a hacerme un chequeo medico a la clínica Ricardo Palma de la av. Javier Prado en el distrito de San Isidro y luego de éste me dirigí a su farmacia para comprar el medicamento que el doctor me recetó.

Hice el pago en efectivo, recibí las pastillas y me retiré.

Ya estando en mi oficina me di cuenta que me faltaba un billete de 100 soles. Estaba seguro que lo tenía esa la mañana y al mediodía había desaparecido.

Busqué en los demas bolsillos, en el cajón del escritorio, traté de recordar cada uno de los lugares a los que había ido, aparte de la clínica, pero en ningún había sacado mi billetera.

Seguí el dia con bronca y me recriminaba el descuido (Koki, eres un huevas – me decía constantemente).

En una de esas auto-recriminaciones, recibí una llamada:

-Con el Sr. Higa, por favor

-¿De parte de quien?

-De la farmacia de la clínica Ricardo Palma.

-Si, soy yo, dígame ¿en qué le puedo ayudar?

-Ha venido usted por aqui en la mañana y hemos visto en el video que se le cayó un billete de 100 soles cuando efectuó el pago de sus medicinas. Una de las personas que atendía lo vio pero ya no alcanzó a avisarle en ese momento. Asi que revisamos la grabación de las cámaras, lo pudimos identificar y lo estamos llamando para pedirle que se acerqué a recoger el dinero.

-A ver, a ver, a ver… ¿me puede repetir de nuevo lo que me ha dicho?

Y mientras la amable señorita volvia a detallar lo ocurrido frente al módulo 15 de la farmacia de la clínica, yo pensaba que era víctima de una broma pesada o de una estafa, porque en el Perú es imposible que te llamen para decirte que se te cayó algo y, menos aún, que te lo van a devolver. ¿Acaso estamos en Nihon, Suiza o Singapur?, me preguntaba yo.

-….. asi que puede acercarse hoy hasta las 6 de la tarde o mañana a partir de las 9 y preguntar por la señora María, quien le entregará el billete.

Yo, aún desconcertado solo atiné a agradecer y a despedirme:

-esteeeeee, ok, en la tarde me doy una vuelta, gracias.

Ese mismo dia me acerqué, pregunté por Maria, me dieron los 100 soles y no pude menos que mostrar mi absoluta sorpresa por lo ocurrido y felicitarla a ella y a toda la organización. Recuerdo que le dije:

-No hay mejor medicina que este buen servicio por parte de ustedes. El dinero regresa a mi billetera y mi animo recibe una reconfortante dosis de fe e ilusión que supera de lejos a la   atorvastatina de 40, la aspirina de 81 y el olmesartán de 20. ¡Felicitaciones y gracias!

Previous articleAsociación Emmanuel: Chocolatada Navideña será el 8 de diciembre
Next articleWatanabe & Kadena Odontólogos: “La tecnología nos permite hacer trabajos con más precisión»

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here