“Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”.
(Albert Camus)
En un abrir y cerrar de ojos vino y se fue el Mundial de Fútbol. Durante un mes vivimos una serie interminable de partidos y, con cada uno de ellos, una avalancha de emociones.
Me encanta el fútbol y, sobre todo, el buen fútbol: el que se juega con velocidad, exige técnica para controlar el balón y dar un pase preciso, e inteligencia para entender los movimientos individuales y colectivos. Es decir, todo aquello que, lamentablemente, escasea en nuestra realidad.
Aquí comparto con ustedes, queridos amigos, ocho lecciones que me dejó este sensacional campeonato:
1. La preparación física es absolutamente fundamental. Ya no basta con tener talento. Hoy es indispensable contar con una preparación física extraordinaria. Los jugadores corren durante los noventa minutos sin bajar la intensidad, presionan, retroceden y ejecutan las indicaciones del entrenador. Además, deben soportar golpes, disputar cada balón y recuperarse rápidamente. Esa preparación comienza desde la infancia.
2. El fútbol une a las personas. Pocas cosas logran que millones de personas, con ideas y realidades completamente distintas, miren en una misma dirección. Durante noventa minutos, un país entero comparte una misma ilusión. El fútbol tiene ese «algo» irracional que consigue unirnos como muy pocas actividades.
3. Donde va la atención, va el negocio. La FIFA entiende perfectamente dónde está el dinero, es decir, donde está la audiencia. Las pausas de hidratación generan nuevos espacios para vender publicidad y aumentar ingresos. Más allá de la explicación deportiva, son una brillante decisión comercial. Más que criticarlo, lo admiro. ¡Son unos capos!
4. Todos buscamos nuevas historias. Cada Mundial crea héroes, villanos y relatos que quedarán en la memoria. Muchos soñaban con ver a Messi levantar nuevamente la copa; otros, a Cristiano; otros esperaban la revancha de Inglaterra contra Argentina o la reivindicación de Neymar. Yo me quedo con la épica de Paraguay eliminando a Alemania por penales. ¡Qué pundonor el de los guaraníes, ptm!
5. El trabajo colectivo está por encima de las individualidades. Este Mundial volvió a demostrar que ninguna estrella gana sola un campeonato (solo Maradona en el 86). Los equipos más exitosos fueron aquellos que funcionaron como un verdadero bloque: todos atacaban, todos defendían y todos entendían su papel. El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos.
6. La tecnología llegó para quedarse. El VAR y las demás herramientas tecnológicas han reducido considerablemente las injusticias arbitrales. Las polémicas seguirán existiendo (porque también forman parte del fútbol), pero hoy es mucho más difícil que un Mundial quede empañado por un error evidente del árbitro.
7. El azar nunca deja de jugar. Por más planificación, estrategia y millones invertidos, eventualmente habrá espacio para un rebote inesperado, un penal errado o una atajada milagrosa. Si siempre ganara el mejor, el fútbol perdería buena parte de su encanto. El talento y el trabajo aumentan las probabilidades de éxito, pero la suerte siempre jugará su papel.
8. Estamos muy lejos del nivel. Me duele decirlo, pero nuestra selección aún está lejos del promedio del fútbol mundial. La velocidad, la intensidad y el funcionamiento colectivo que vimos en este Mundial muestran la enorme distancia que debemos recorrer. No estoy seguro de que nos alcance para clasificar al próximo Mundial, aunque siempre he pensado que jugar de local en Puno nos daría una ventaja importante. Será un debate para las próximas eliminatorias.
Dicen que el fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes. Tal vez tengan razón. En un Mundial el mundo se detiene para mirar una misma pelota rodar sobre el césped. Después vuelve la rutina, pero quedan los recuerdos, las hazañas y las historias que seguiremos contando durante años. Porque un partido dura unos cuantos minutos, pero las emociones permanecen toda una vida. Esa es, quizás, la verdadera magia del fútbol.






