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Miguel Higa Kameya Coach Ontológico y Espiritual: “Parejas jóvenes no deciden construir un proyecto de vida”

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Miguel Higa es coach ontológico y espiritual. (FOTO: DIFUSIÓN).

“En la mayoría de procesos que acompaño, el desafío central es ontológico: ayudar a la persona a identificar creencias, juicios y modos de interpretar la vida que hoy limitan su crecimiento. He visto a muchos jóvenes llenos de talento, pero atrapados en dudas sobre su futuro. Para eso está el coaching: para acompañarlos a descubrir su poder personal y abrir posibilidades que no veían”, afirma Miguel Higa Kameya.

Miguel inició su camino de servicio como agente pastoral, acompañando espiritualmente a adolescentes y jóvenes durante su formación como catequista. Sin embargo, una crisis matrimonial transformó profundamente su vida: “Ese momento difícil me llevó a buscar apoyo y conocí a coaches que me ayudaron a mirar mi historia desde un lugar nuevo. Ahí decidí formarme”.

Desde el 2016, Miguel se certificó como coach y encontró una misión personal: acompañar a otros en sus procesos de conciencia, sentido y transformación.

“El coaching es un espacio seguro y cercano. No damos consejos ni decimos qué hacer; acompañamos para que la persona pueda descubrir qué le impide alcanzar lo que desea. El coach no camina por el otro, pero sí camina con el otro”, explica.

Coaching ontológico y espiritual: dos miradas que se complementan

Sus especialidades —ontológica y espiritual— se entrelazan naturalmente:

  • En el coaching ontológico, la transformación ocurre en la manera en que la persona se interpreta a sí misma y al mundo.
  • En el coaching espiritual, la exploración se dirige hacia el propósito, el sentido y la relación interior más profunda de cada individuo.

“Ambas corrientes se apoyan. Una ayuda a despertar conciencia, la otra ayuda a encontrar dirección”.

En una de sus capacitaciones.

LA IMPORTANCIA DEL PERDÓN

Miguel explica que, en muchos procesos espirituales, aparecen experiencias no resueltas que siguen generando peso emocional.

“No hablo de perdón como obligación moral, sino como un camino de liberación. Cuando cargamos resentimientos o heridas sin procesar, es como caminar con 50 kilos extra: avanzamos, pero con dificultad”.

El rol del coach, afirma, es acompañar a la persona a observar esas emociones, a comprenderlas y, si está lista, a liberar lo que ya no le sirve.

GENERACIÓN DE CRISTAL

Sobre la llamada “generación de cristal”, Miguel señala que, más que un juicio, es un fenómeno que conviene comprender.

“Durante la pandemia muchos padres, por miedo y amor, sobreprotegieron a sus hijos. Esa sobreprotección a veces dificultó que desarrollen resiliencia. No se trata de culpas, sino de mirar cómo acompañar hoy a los jóvenes para que recuperen fortaleza interior y confianza”.

Para él, el coaching puede ayudar a reforzar habilidades como la autonomía, la gestión emocional y la toma de decisiones.

PAREJAS JÓVENES: ¿POR QUÉ NO PROSPERAN?

Respecto a las relaciones de pareja, Miguel es claro:

“Muchas relaciones no prosperan porque se construyen desde la emoción del momento, no desde una decisión consciente de vida. ‘Me gustas, te gusto, vivamos juntos’… pero convivir implica mucho más que eso”.

Según su experiencia, muchos jóvenes buscan sentir, experimentar, vivir el enamoramiento, pero no han reflexionado sobre el proyecto común que implica compartir una vida.

“Cuando llega la responsabilidad —las decisiones, la gestión del hogar, las diferencias, la historia personal del otro— algunos no saben cómo integrarse. O se adaptan, o se resisten. Ahí empiezan los conflictos”.

El desafío económico

Otro aspecto que observa es la gestión financiera:

“A veces cada uno maneja su dinero como si vivieran solos. Y cuando falta colaboración o acuerdos claros, se generan tensiones. La pregunta profunda es:
¿Para qué quiero formar una vida con alguien? ¿Qué proyecto estamos creando juntos?”

La comunicación: el talón de Aquiles

Finalmente, Miguel identifica la falta de comunicación emocional como el mayor obstáculo:

“Las parejas discuten, pero no conversan. Les da vergüenza expresar vulnerabilidad. Y sin diálogo auténtico no hay unión, no hay vínculo”.

CONSULTAS: +51 955 018 556

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