“En el idioma está el árbol genealógico de una nación.”
(Samuel Johnson)
Con esta tercera parte concluyo estos artículos en los que me refiero a algunas palabras del español peruano que tienen múltiples significados, cada uno utilizado según las circunstancias, el contexto y, por supuesto, la entonación.
Para cerrar, me quiero referir a la palabra “ya”, que básicamente está definida como un adverbio que expresa principalmente que algo ha ocurrido, ocurre en el presente o sucederá de manera inmediata.
Pero para los peruanos, sus significados son más que múltiples:
● Aceptación.- “Ya”. Nos proponen ir a comer, cambiar de lugar o hacer algún plan y respondemos simplemente “ya”. No es entusiasmo desbordante, pero hemos aceptado. Es nuestro práctico “de acuerdo”.
● Comprensión.- “Ah, ya”. Alguien nos explica algo que inicialmente no entendíamos y, de pronto, todo encaja. Significa “ahora entiendo”, aunque no necesariamente estemos de acuerdo con lo explicado.
● Urgencia.- “¡Hazlo ya!”. Aquí no hay espacio para mañana, después ni “en un ratito”. Es inmediato y deja bastante claro que nuestra paciencia para seguir esperando se terminó.
● Basta.- “¡Ya!”. Dos niños están peleando, alguien repite la misma broma por quinta vez o una discusión empieza a subir de tono. Un “¡ya!” fuerte y seco significa “basta”, “detente” o “hasta aquí llegamos”.
● Pregunta sobre finalización.- “¿Ya?”. Estamos esperando que alguien termine de vestirse, enviar un correo o guardar sus cosas. Con una palabra preguntamos “¿terminaste?”, “¿estás listo?” o “¿podemos irnos?”.
● Sorpresa.- “¿Ya?”. Alguien termina en diez minutos algo que pensábamos que tomaría una hora. La palabra es exactamente la misma que en el caso anterior, pero la entonación cambia todo. Ahora significa “¿tan rápido?” o “¿ya terminaste?”.
● Incredulidad.- “Yaaa…”. Un amigo nos cuenta una historia demasiado extraordinaria para ser cierta y alargamos convenientemente la vocal. Ese “yaaa” no significa aceptación. Todo lo contrario. Es una manera bastante eficiente de decir “no te creo nada”.
● Tranquilizar.- “Ya va a pasar”. Alguien está preocupado, triste o atravesando un mal momento y tratamos de transmitirle calma. Contiene una pequeña promesa de que la situación no durará para siempre. Es nuestra manera de decir “tranquilo, esto también pasará”.
● Dar algo por perdido.- “Ya fue”. Llegamos tarde, perdimos la oportunidad o simplemente decidimos que algo ya no merece más esfuerzo. Es una expresión de cierre y resignación. Lo que pudo ser no será y mejor seguimos adelante.
● Advertencia.- “Ya vas a ver”. Alguien nos hizo una broma pesada, nos ganó una apuesta o hizo algo que no nos gustó. No estamos anunciando literalmente que verá algo.
Dependiendo del tono y de nuestra cara, puede significar desde un juguetón “me las vas a pagar” hasta una amenaza bastante más seria.
Ustedes, queridos lectores, me podrán indicar los demás usos aquí no mencionados, pero háganlo “¡ya!”.
(Según mi limitado conocimiento del idioma japonés, quizá las palabras “daijōbu” o “chotto” podrían pertenecer también a esta categoría de palabras con múltiples usos. Podrá ser tema para un próximo artículo).
Y así llegamos al final de esta pequeña travesía por nuestro particular español peruano. Hemos pasado por el “pues”, sobrevivido al “carajo” y finalmente llegado al “ya”.
Podríamos seguir explicando otros significados, buscando más ejemplos y alargando un poco más esta historia, pero creo que ya fue.






