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Estudio Contable Yagui: 91 años y 4 generaciones sumando kimochi y confianza

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Los integrantes del Estudio. (FOTO: ECY).

ESCRIBE: ROGER GONZALES ARAKI / @rgonzalesaraki5

Llegaron al Perú sin saber que lo harían para “contar” una historia que sería la suma de experiencias que darían como resultado un legado que hasta ahora se mantiene, una huella que tiene al kimochi y unión como sello.

El barco llegó lleno de japoneses con ilusiones de surgir- o quedarse- en un país ajeno al de ellos pero sus ganas de establecerse y crecer siempre estuvieron presentes. Dejar las tradiciones niponas del Sol Naciente para venir a la tierra del Inti, era un reto para ellos.

Don Shintsu Yagi llegó con su esposa al Perú. “Mi ojiichan (17) con mi obaachan (14) cuando llegaron al Perú a inicios del siglo XX llegaron en barco”, nos cuenta Esther Yague, gerente general del Estudio Contable Yagui y nieta de los fundadores.

Al llegar al Perú, todos iban a trabajar a las chacras y se dedicaban a ello. “Pasaron los años y mi oji comenzó a estudiar y ver cómo era el flujo de inmigrantes japoneses y tenemos en los archivos donde sale su título de ‘Contador Mercantil’ y se recibe en 1924. Si tomamos como referencia el próximo año cumplimos 100 años”, añade.

Y empezó a ejercer lo aprendido en los estudios teniendo como clientes a los japoneses que tenían negocio en las chacras, iba con su bicicleta y su ábaco para llevar la contabilidad. También le gustaba asesorarlos y se convirtió en el hombre de confianza de los nipones.

Esther Yague en un pequeño espacio que es un museo dentro de la oficina. (FOTO: ECY).

LA PRIMERA OFICINA 

El primer paso fue tener la oficina ubicada en Barrios Altos, en la avenida Grau. “El medio de transporte era la bicicleta. Se iban a las granjas y se iban a recabar la información. En los años 40 pasaron varias etapas debido a la II Guerra Mundial porque los nikkei tuvieron que esconderse, buscar refugios, se debían esconder para que no sean identificados ni deportados”, detalla Esther.

“Iban en bicicleta y registraban su contabilidad en las granjas, se llevaban todo en cuadernos, libros, el ábaco se utilizaba bastante y nos llamaba la atención porque nos contaba mi papá el sacrificio que hacía mi oji”, nos dice Esther.

Precisamente el 24 de mayo de 1940 ocurrió el terremoto en Lima y Callao y fue un duro golpe porque trajo una situación crítica en ese entonces pero el Estudio seguía ganbateando por salir adelante. Ya había perdido un pequeño negocio, un almacén en la Plaza de Armas, al lado de la Municipalidad de Lima.

EL TRASLADO

De la avenida Grau se trasladó a la avenida Roosevelt en Lima, don Shintsu era el único contador de confianza, la mayor parte de sus clientes eran issei y de comercios nikkei.

“Siempre en la comunidad nikkei, la palabra tiene mucho que ver. Honrar tu palabra, es un lema que siempre nos han inculcado, la puntualidad. No era necesario firmar un documento. también habían los tanomoshi”, indica Esther.

Local en jirón Cuzco. (FOTO: ECY).

LA PARTIDA DE DON SHINTSU Y EL CRECIMIENTO

Don Shintsu Yagi falleció en 1959 tras un accidente automovilístico saliendo de la Embajada del Japón, Y es cuando asume su hijo, Ricardo Yague y trajo consigo dos cambios: el medio de transporte ya no era la bicicleta, eran motos y el servicio no solo era para los issei sino al público en general.

Desde los 60, la nueva oficina se ubicaba en Jr. Cuzco con la avenida Abancay, precisamente en el edificio de Hiraoka. “No solamente era contabilidad, el alcance de nuestro servicio es orientar, asesorar en la parte financiera, se les asesora si quieren adquirir préstamos”, sostiene Esther, quien es hija de Ricardo.

Y luego vino el terremoto del 70. Parece que el crecimiento del Estudio Contable Yagui estuvo marcado por los terremotos, pero eso no les impidió lograr su crecimiento. En 1974 se mudan a Jirón Ayacucho a un edificio propio, en ese tiempo era el centro administrativo.

En ese entonces el centro de Lima era una zona de oficinas, aún no estaba plagada de ambulantes como hoy, se podía transitar libremente y asistir a reuniones de negocios sin preocupaciones pero con el transcurrir de los años todo cambió. Ricardo Yague falleció en el 2016.

“(Los clientes) ya no querían ir al centro de Lima, los ojisanes se asustaban”, expresa Ricardo Garrido Lecca Yague, hijo de Esther Yague. Y por eso tuvieron que pensar en otros rumbos y en enero del 2019 se mudaron a la oficina que tienen hoy en Surquillo.

4to local, en 1974. (FOTO: ECY).

LA PANDEMIA

Fue un momento complicado porque ya tenían un plan de trabajo, pero la SUNAT estaba paralizada y el Estudio buscó cómo afrontar ciertas situaciones como declaraciones juradas de los meses de marzo y abril.

“Poco a poco se fueron aclarando las disposiciones del Gobierno, y luego tuvimos que ver cómo trabajamos con los clientes. La pandemia aceleró a que nuevas generaciones intervengan en sus negocios”, destaca agregando que pasaron de lo manual a los libros, de los libros a la digitalización y “ahora todo lo que está en internet, hay una forma tributaria que va acompañando”.

Trabajamos con cualquier giro de negocio y tienen clientes en provincia, de la selva, su radio de acción es mayor, más comercios y de todo los giros.

LA CONFIANZA COMO SERVICIO

Para Noriko Takey, quien se encarga de las Relaciones Públicas destaca que sus clientes se mantienen porque buscan a alguien de confianza, era como un trabajo de honor. “Básicamente es el tema de confianza. Hay una relación que va en el tema del negocio, que van creciendo contigo”, puntualiza.

MÁS DATOS

Dirección: Calle Andrés Luna 240. Urb. Aurora Este. Surquillo

Whatsapp: +51 939 755 156

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